¿No os pasa que después de una carrera de F1 os entran unas
ganas imparables de coger el coche y hacer unos kilómetros? A mi siempre, antes
y después de las carreras.
Hoy, para quitarme el mono de conducir a cielo abierto y
aprovechar el buen tiempo, aunque al medio día hace calor, me he levantado
temprano y he ido a desayunar cerca de El Palmar, unas tostadas con aceite y
tomatito. El bar, uno pequeñito, en una gasolinera, desde donde se ve el mar,
la sierra y El Palmar.
Luego y antes de volver, subida y bajada a Vejer, tramo
mítico de carretera, de unos cuatro kilómetros, pero curva tras curva y contra
curva tras contra curva, precioso y divertido.
Finalmente vuelta a Cádiz, por Medina, dejando de
lado la autovía, hasta Chiclana.







No hay comentarios:
Publicar un comentario